ES – Transcripción – El contagio más peligroso

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Miedo, el contagio más peligroso

Un contagio se está extendiendo alrededor del mundo. La velocidad con la que se está difundiendo no tiene precedentes en la historia humana. No estoy hablando de un microorganismo físico, hablo de un contagio mucho mas poderoso.

El contagio es el miedo.

El miedo puede ayudarnos a sobrevivir a una inminente amenaza, pero cuando persiste como un estado de anticipación crónico sobre resultados futuros pierde cualquier beneficio práctico y crea sufrimiento innecesario. El miedo es problemático cuando estamos en un estado constante de «lucha o huída», la cual libera hormonas y químicos del estrés que eventualmente conducen a una enfermedad real. Entonces ¿Cuál es la cura para el miedo? Prácticas tales como la meditación y la auto indagación pueden conducir a una menor identificación con el ego, menos ansiedad y aversión que crean sufrimiento. Hay un dicho en el mundo de la meditación: «el dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional «. La vida está destinada a traer dolor pero cuánto sufrimos está directamente relacionado a cuánto resistimos la experiencia en el momento presente.

Usando técnicas de meditación de atención plena podemos practicar desviar nuestra atención de los mismos pensamientos y hacia lo que realmente está sucediendo en el momento. La meditación también cultiva nuestra capacidad de estar bien con nuestras experiencias incluso cuando son desagradables. Podemos lograr esto a través de técnicas simples. Por ejemplo, enfocándonos en sentimientos somáticos reales de miedo en el cuerpo. Investigando las sensaciones que surgen y desaparecen. ¿Cómo se siente realmente el miedo en el cuerpo?

Tal vez hay un sentimiento de angustia en el vientre, una contracción de la respiración, sudor en las palmas, o tal vez presión u hormigueo en el plexo solar. La meditación no es una cura fácil o una solución rápida, pero a través del compromiso con esta o con cualquier práctica que nos ayude a estar totalmente presentes y abiertos a nuestra experiencia, podemos liberarnos del miedo, incluso entre los desafíos más grandes de la vida.